Tres para “la tres”

Por: Néstor Estévez
nestorestevez.net

Comienzo aclarando que no falta una “s” en el título de este escrito. Se trata de tres propuestas para pasar a la fase tres de la desescalada.

Nos ha tocado vivir en un país en donde el número tres casi se disputa con el siete aquello de “número mágico”.

Con tres Padres de la Patria; tres colores en la bandera; “Dios, Patria y Libertad”, como lema; con güira, tambora y acordeón, como base para el merengue; con la Sociedad Secreta La Trinitaria, diseñada para crecer de tres en tres, fundada por nueve (cubo de tres), y logrando el nacimiento de la República Dominicana un 27 (nueve por tres), es más que suficiente para optar por el tres como nuestro “número mágico”.

Sin embargo, no hemos sido capaces de pasar a la fase tres en la desescalada ante la crisis que cuenta con la pandemia Covid-19 como elemento más visible. El Gobierno llegó a la conclusión, previa recomendación de la Comisión de Emergencias y Gestión Sanitaria, de que aún las condiciones no están dadas para pasar a una fase más distendida, como se había previsto para este miércoles 17.

Ante semejante “ruptura de racha” en nuestra vocación por las trilogías, me animo a proponer tres líneas de acción para que, aunque en “pruebas extraordinarias”, logremos pasar a la fase tres.

Primera de tres

Visto que el comportamiento generalizado ha sido indicador de desenfreno y ambiente para la proliferación de la pandemia, lo que se evidencia con simplemente circular por campos y ciudades, pero además por las cifras anunciadas, un pacto sería clave para el avance.

Es por ello que reales alianzas público-privadas, con la ciudadanía como autentico centro de toda acción y con verdadera participación, nos ayudarían a recuperar nuestra raíz trinitaria para reorientar nuestro accionar de cara a superar la actual situación.

Segunda de tres

Visto que cuando perdemos la orientación lo más atinado es volver al origen, y visto que aún continúan pendientes muchos sueños de aquellos muchachos de La Trinitaria, sería una especie de acto de justicia tomar de aquella fuente para lograr aspiraciones como la idea de Duarte, en el sentido de que “La nación está obligada a conservar y proteger por medio de leyes sabias y justas la libertad personal, civil e individual así como la propiedad y demás derechos legítimos de todos los individuos que la componen”. Y sumo otra aspiración de Juan Pablo, resumida en este planteamiento: “Un estado de derecho que posibilite la integración popular y plural del pueblo dominicano como es en realidad”. Debería incluir una tercera idea de Duarte, pero prefiero dar oportunidad a quien lee.

Y tercera de tres

Visto que esta misma crisis ha dado algunas lecciones, todavía no bien aprendidas, sobre la imperiosa necesidad de entender que somos un simple eslabón de la biodiversidad, que sencillamente se trata de vida, y que cada quien debe asumir sus responsabilidades, hemos de orientarnos hacia la adecuada gestión del entorno.

En ese sentido propongo sumarnos (de manera honesta y coherente) a lo que se conoce como “las tres eses”. Esa oportunidad para renovar nuestra vocación trinitaria se refiere, como primer pilar, a sustentabilidad, con énfasis semántico en que “lo sostenible” (relacionado con las nociones de ‘mantener’ o ‘continuar’) está por debajo de “lo sustentable” (relacionado con las nociones de ‘sustentar’ o ‘fundamentar’). El segundo pilar es la solidaridad humana, como garantía de una estructura económica productiva que se organice alrededor de la preeminencia de la vida y del bien común. Y el trío se completa con el tema que muchos estudiosos de la actual crisis consideran fundamental de cara a la poscovidianidad: vida saludable, entendida como base para la plena actividad física en todas las edades, disfrute del placer y la espiritualidad.

Ojalá nos inspiremos en nuestras raíces como ruta para salir victoriosos en los actuales cambios. Ojalá estas trilogías sirvan para –dicho en argot beisbolero- “llegar seguros a tercera”. Esa ha de ser la senda para volver al punto de partida (home), con otra carrera para anotarla en la pizarra, y así contar con muchas más razones para abrazarnos y celebrar por haber superado la “covidianidad”.

Autor: Ramón Bierd Henríquez

Periodista-Comunicador

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s